13 diciembre 2005

Uganda: matar por hacer de la Biblia la única ley

Los niños son las principales víctimas en Uganda

Una nota de prensa urgente emitida por la Unidad de Alerta de la Escola de Cultura de la Pau nos estampa en la cara un drama con muy poca audiencia.

Existe un país en el centro de ese erial de los derechos humanos que es África en el cual, desde 1986, mueren cada semana más de mil personas. Calculen el total a día de hoy, y tengan en cuenta a más de un millón seiscientas-mil personas que han sido desplazadas de sus hogares desde entonces. Se trata de Uganda, donde el conflicto lleva diecinueve años sin impresionar suficientemente al Consejo de Seguridad de la ONU, que aún no ha emitido ninguna resolución al respecto.

El dedo que acaricia el gatillo tantas veces siete días a la semana es el de cada uno de los miles de miembros de la Lord’s Resistance Army (LRA, Éjercito de Resistencia del Señor), que lleva más de una vida mayor de edad luchando contra el gobierno ugandés en pro de un régimen religioso. Al contrario de lo hecho en contra de los mediáticos miembros de Al Qaeda, las Naciones Unidas jamás han resuelto ningún texto condenatorio hacia ellos. Sí lo han hecho, sólo en 2005, contra los conflictos que están padeciendo Burundi (dos resoluciones) y RD Congo (seis), en la misma región; Côte d’Ivoire (siete), Somalia (dos) y Sudán (seis), en otras regiones africanas e Iraq (dos) y Afganistán (dos) en Asia.

Lo único que diferencia a la LRA de otros grupos como el liderado por Bin Laden o su mano derecha en Irak Al-Zarqawi, es la religión que quieren imponer como forma de estado en sí misma. Mientras los segundos quieren a Alá como jefe omnipresente, el LRA mata cada día a más de 150 personas para que ese lugar lo ocupe Dios. “Nuestro” Dios. El redentor de la mayoría de los occidentales. En ese modelo de país que proponen, cualquiera de nosotros podría ser juez: bastará con saberse los Diez Mandamientos, que como llevan anunciando desde que Gorbachov inventó la Perestroïka, serán las únicas leyes de esa nueva Uganda.

No obstante, los fundamentalistas cristianos, quizá ante la proximidad de la celebración de la natividad del hijo de su jefe supremo, acaban de dar un fusil a torcer y han anunciado estar dispuestos a entablar conversaciones de paz. Una oportunidad única de dejar las balas de la Fe en los cargadores que, si la UE no presiona a la ONU para que dirija esas negociaciones, se perderá. Y quizá, entonces, esos pequeños y “bendecidos” proyectiles no volverán a conservar su espoleta hasta que cualquiera de nosotros pueda ser juez en Uganda.

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" La Escola de Cultura de Pau destaca la oportunidad que representa el anuncio realizado por el LRA de entablar conversaciones de paz, insta al Gobierno español a que promueva la cuestión de la situación ugandesa en la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU y, haciéndose eco de las peticiones de diversas ONG presentes en el país, denuncia el silencio del Consejo de Seguridad de la ONU, entre cuyos miembros permanentes se encuentran países europeos, así como el silencio de la UE ante el Consejo de Seguridad de la ONU, a pesar de la grave situación humanitaria en Uganda. En consecuencia, la Escola considera que se debería poner fin a esta situación estableciendo las presiones oportunas y la amenaza de aplicación de sanciones sobre el Gobierno ugandés para que 1) se comprometa en la protección de la población civil de los campos de desplazados, 2) garantice el suministro de ayuda humanitaria, 3) continúe explorando la posibilidad de iniciar conversaciones de paz con el LRA. "

Sobre LRA (en inglés)

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