10 marzo 2006

Viajando a la Guerra Civil de la mano de Orwell


imagen de las trincheras reconstruidas en el monte Irazo "Los españoles son buenos para muchas cosas, pero no para hacer la guerra". Quizá sea esta una de las principales conclusiones que sacó Orwell tras su corto pero intenso paso por las milicias del POUM en el frente de Aragón. Concretamente, Eric Blair -tal era el verdadero nombre del autor de 'Homenaje a Cataluña'- pasó dos meses, de enero a marzo de 1937, en los montes de la sierra de Alcubierre, en la oscense comarca de los Monegros. Hoy, una brillante iniciativa del Consejo administrativo de esta comarca ha recuperado, en su posición auténtica, una parte de las trincheras donde el genio inglés del auténtico "Gran Hermano" se las tuvo que ver con dos 'rebeldes': el bando Nacional y su antidiluviano fusil Máuser de 1896.

El pasado 5 de mazo tuve la oportunidad de viajar a esta zona gracias a la Organización del VII Congreso Nacional de Periodismo Digital, clausurado en Huesca el día anterior. La visita nos fue guiada por los propios responsables de este imprescindible proyecto de recuperación de la memoria histórica, entre ellos, el alcalde de Alcubierre y el presidente del Consejo Comarcal de los Monegros. Además, en el grupo de visitantes que tuvimos la suerte de contemplar este trabajo, podíamos encontrar a Álex Grijelmo, presidente de EFE; a Forges, genial humorista gráfico; a Pepa Fernández, locutora de RNE; a Andy Young, periodista de la prestigiosa "The New Yorker", revista donde publicaba el tan de moda ahora Truman Capote; y otros periodistas de renombre. Todos juntos escuchamos las palabras de nuestros magníficos guías...

"Entre julio y octubre de 1936 el frente quedó determinado por las poblaciones de
Tardienta, el
auténticas bainas y restos de una mina en los montes de Alcubierreentorno de Perdiguera, Osera, Pina y Belchite. Sin embargo, el 12
de octubre las tropas rebeldes tomaron Leciñena y lograron avanzar hasta el puerto de Alcubierre adueñándose de las posiciones P-1 a P-5 de la izquierda y derecha de la carretera Leciñena-Alcubierre (ver mapa), fortificadas en el límite geográfico de las dos provincias. El resto de los picos, crestas y vaguadas se mantuvo en poder republicano.

La proximidad en ocasiones inverosímil entre los contendientes, determinó abundantes e intensos períodos de combate, como lo prueban los cartuchos, balas, metralla, proyectiles de mortero y de cañón hallados en el transcurso de las excavaciones de esta posición del Irazo. Pero también hubo largas treguas que el escritor George Orwell describe como "la guerra en punto muerto".
"

Hoy es posible visitar esta zona y ver algo más que matas y tierra amarilla. Aunque no suenen los temidos motores de la aviación y las explosiones ya no sean cosa habitual, los sacos terreros, la alambrada, los pozos de tiro, las cuevas y vívacs de ambos bandos están ahí... Todo nos hará dar un paso atrás de 70 años. Para los amantes de la historia española: obligatorio. Para los demás: muy recomendable. Si me quieres escribir, ya sabes mi paradero... (mp3)

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